domingo, septiembre 22, 2019

ENTREVISTA | SANDRA FRANZEN: "Se dice que somos pocas las mujeres que escribimos. Eso es falso, no nos quieren visibilizar"



























Por Darío Cortés.

Así se presenta la multifascética Franzen: actúa, dirige y escribe. Tiene una energía imparable.  #DTDLQP le realizó una entrevista en donde la autora anuncia dos estrenos. En una de las obras 
("Maternika") es la directora y la autora. En otra obra, Sandra Franzen es la autora ("Un susurro de alas") dirigida por Grace Pereyra. En la entrevista se plantea la cuestión de "género" en el teatro y las letras escritas por mujeres, un espacio que hay que seguir conquistando con textos producidos por mujeres, sostiene Franzen. Agrega: "La mujer escribe desde siempre, a la par que el hombre, solo que no nos quieren ver. Prefieren tenernos en segundo plano, en las sombras. Se dice que no se nos estudia en los espacios académicos porque somos pocas. Eso es falso".  Conozcamos su mirada y en dónde podes ver sus dos estrenos recientes y próximos.

DESDE SEPTIEMBRE: (YA EN CARTEL)















PRÓXIMO ESTRENO:"MATERNIKA" con dramaturgia y dirección de Sandra Franzen. Elenco: Susana Car, Kari Hernández y Andrea Villamayor


ENTREVISTA

Darío Cortés - ¿Por qué la Historia no incluyó a las mujeres escritoras, salvo escasas excepciones,tanto en los programas de estudio como en los movimientos literarios?

Sandra Franzen - Como dice la actriz y pintora Jemima Kirke: “En el arte siempre ha habido mujeres pero han sido los hombres los que han escrito los libros de Historia”. No sólo no se han incluido en los compilados y antecedentes literarios sino que hoy día no se incluyen en las currículas de estudio de las carreras afines como dramaturgia por ejemplo. No nos incluyen en las programaciones de los teatros oficiales, en los premios, etc. La excusa es que no hay o somos pocas. Lo cual es falso, absolutamente. No nos han visibilizado ni nos han puesto en valor. Las escritoras mujeres han permanecido en los segundos planos, en las penumbras por distintas razones. Siempre hemos existido sólo que no nos quieren ver. 

DC ¿Por qué escribir Teatro y no otro género? 

SF En mi caso, el acercamiento con la escritura viene del teatro concretamente. Primero fui actriz, luego dramaturga y finalmente directora, como una exploración más dentro del quehacer teatral. Tengo escritos algunos cuentos, pero lo mío es la dramaturgia porque me interesa contar historias que se puedan mostrar en un escenario. 

DC - ¿Qué ventajas tienen algunos géneros con respecto a algunas temáticas que no tengan otros (por ejemplo diferencias temáticas -si las hay - entre obras de teatro, cuentos y novelas)?

SF - No creo que existan límite ni diferencias en cuanto a temáticas para abordar. Creo que todos los géneros permiten hablar de todo. En Teatro concretamente se puede escribir sobre batallas, barcos surcando mares, tornados que arrasan pueblos, etc. No hay límites. En los talleres de Dramaturgia es recurrente que los alumnos se limiten en lo temas, cantidad de personajes o lugares donde transcurren la historia, preocupados por cómo se lleva a escena. Siempre digo: “Ese no es tu problema, sino de quién lo dirija. No te limítes”. También es cierto que a veces estamos condicionados por las producciones propias del Teatro independiente,  eso también hace que los artistas tengamos que ser más creativos.

DC - ¿Es el disparador histórico de algún personaje lo que te lleva a escribir sobre una figura específicamente o es la misma escritura que va descubriendo un personaje de la Historia? 

Por ejemplo en “La Joya más preciada” que escribimos con Patricia Suárez y tiene como protagonista a George de Kent, que es una personalidad de la monarquía inglesa, nos encontramos con esa cuestión. El personaje  nos condujo a escribir la obra de teatro. Si bien es un personaje real,  también fue un disparador para ficcionalizar sobre lo que queríamos contar: la imposibilidad de ser, la obligación que oculta el verdadero deseo.
















DC - De alguna forma se cree que antes de la publicación, en 1939, de “Un cuarto propio” de Virginia Woolf  o la excepción de Jane Austen, las mujeres escritoras como las hermanas Brontë no tenían un espacio específicamente para escribir. A lo largo de la Historia las mujeres escribían donde podían, de a ratos, a escondidas o con un seudónimo masculino. Se cree que la mujer con su propia voz y letra, con su propio escritorio y cuarto de lectura empezó con ella. ¿Qué pensás al respecto? 

SF - No podría decirte con exactitud en qué momento histórico la mujer comenzó a escribir con su propia voz, presentándose al mundo. Me atrevo a pensar que ya había escritoras anteriores a ellas. Woolf tuvo la lucidez y la inteligencia de conceptualizar esa realidad y cambiar el paradigma de sexo y género como Simone de Beauvoir lo hizo con la publicación de El segundo sexo en 1949, reflejando en este y otros textos, las problemáticas femeninas en épocas en las que las mujeres no pensábamos en esos términos, ni la sociedad pensaba en los términos actuales por los que se sigue luchando. Para mí, las mujeres escribimos desde siempre.

DC - ¿Qué le pasa a una mujer en el proceso de escritura a diferencia de lo que le pasa al hombre?

SF - Supongo que nos pasan las mismas cosas: ansiedades, caos, frustraciones, todo lo que ocurre en el proceso creativo que es desordenado pero reparador. No creo que seamos distintos en eso. En todo caso nosotras lo hacemos desde un lugar que hemos ido ganando en el tiempo. 

DC - ¿Por qué se denota una cierta fascinación hacia el pasado en tus obras, hacia el paso del tiempo o una mirada tan específica a la Historia? 

SF - Depende de cada proceso, en el caso de "El Corazón del Incauto", la época en que transcurre (década del 30) es fundamental a los efectos dramáticos ya que la temática que aborda y cómo es tratada tiene un sentido para ese momento histórico. Si se ubica en otra época sería otra historia. Tanto Patricia Suárez como yo, estamos muy atravesadas por los temas de la migración, de la identidad. Esto requiere una exploración temporal amplia, por eso nuestras historias se cuentan en los años 30, 40 y 50. Concretamente en "No Es Amor Es Deseo - Una historia en Tres Episodios" que presentamos el año pasado en el Teatro Tadrón, al preguntarnos qué sería de “María” ( personaje de "El Corazón del Incauto") treinta años después, naturalmente nos llevó a pensar una historia que  transcurra en distintas décadas, lo cual le dio un color dramático específico y propio al relato, teñido por el paso del tiempo, por la Historia. 
















DC - 
¿Qué sentís con respecto a los clásicos, con sus autores y aquellos personajes tan emblemáticos que escribieron los hombres: Medea, Antígona, Fedra, Julieta, Electra, Yocasta, Eurídice, Ifigenia, Lisístrata, Nora, entre otras? 

SF - Es interesante este punto porque a lo largo de la Historia, el hombre ha escrito mucho más acerca de las mujeres que las mujeres acerca de los hombres. Primero porque no lo teníamos permitido, luego cuando pudimos escribir no se visibilizaba lo escrito y finalmente porque escribimos sobre otros temas. En la mirada de los hombres a través de la Literatura, hemos sido heroínas, mujeres resolutas, asesinas, hechiceras, madres incondicionales, hemos enfrentado el poder del hombre, etc. Pero lo cierto era que en la realidad las mujeres no podíamos ni escribir, ni ganar nuestro propio dinero, ni vender ni comprar sin la aprobación del marido, ni votar, ni tener la patria potestad de los hijos, ni decidir sobre nuestro cuerpo, tema que todavía aún hoy increíblemente lo deciden los varones que son mayoría en la Legislatura y en los espacios de poder. Esa paradoja es muy interesante y para pensar. 

DC - ¿Cómo se vive el hecho de producir constantemente escritura y ver plasmada frecuentemente tus obras - o las de Patricia Suárez - en la cartelera de teatro local?

SF - Como decís, nuestra escritura como la de otras tantas dramaturgas se representan constantemente en el circuito del teatro independiente pero no se refleja lo mismo en el teatro oficial, que de hecho es dónde está el dinero y esto lo convierte en un tema laboral dominado todavía por los hombres. Si tenemos tanta presencia en el off, nos preguntamos ¿Por qué no estamos en los lugares de decisión? ¿Por qué no recibimos premios? (en los ACE última edición, fueron nominados 5 dramaturgos varones) ¿Por qué no estamos programadas en los teatros oficiales? ¿Por qué no estamos programadas en los festivales de teatro con más frecuencia? De ahí la importancia de impulsar la Ley de Paridad Teatral en los teatros oficiales, Ley que por ejemplo ya existe en varios países y en España especialmente desde 2007, a fin de garantizar una igualdad de trato y oportunidades entre mujeres, hombres y géneros no binarios en todo lo concerniente a la creación, producción y difusión de la actividad teatral e intelectual. Ley que tiene una gran resistencia tremenda por parte del oficialismo, generando incluso diversas reacciones entre las mujeres.  La ausencia de mujeres en esos espacios que reclamo no significa falta de capacidad sino falta de oportunidades, de igualdad, de cuestiones de equidad entre autores y autoras. Es necesario seguir conquistando espacios en pos de la igualdad.

DC - ¿De qué falta hablar en el teatro escrito por mujeres en relación con la cuestión de género? ¿Sobre qué cosas hay que seguir ahondando?

SF - La temática de género tiene una dinámica permanente, día a día aprendemos cuestiones nuevas, nuevas miradas, denominación de géneros no binarios, entre otros temas. Somos realmente ignorantes en estos espacios, aún. Queda mucho por contar, por decir. Si las mujeres aún tenemos que pelear por nuestros derechos, imaginen la comunidad de género no binario, que busca su reconocimiento en las Leyes que siempre llegan un paso más tarde, plasmando lo que sucede en la sociedad desde hace tiempo. Desde la creación artística, en cualquiera de sus disciplinas aventajamos a la Ley. Las producciones literarias están por delante de los cambios de paradigmas sociales con respecto a estos temas. Hoy las mujeres podemos hablar, incomodar, dialogar y ponernos en primer plano porque siempre fuimos desplazadas. Los artistas en general tenemos la obligación de proponer y de provocar, entendiendo la provocación como movimiento, incitación, revolución y diálogo.

viernes, agosto 02, 2019

TEATRO | ONCE, una vez en la vida






























Por Darío Cortés.

El musical más premiado de los últimos tiempos, ganador del Oscar 2008 a mejor canción, el Grammy al mejor álbum y ocho Premios Tony, sorprendió en la cartelera teatral por la temática romántica-no romántica y también por la forma de contar una historia musical al igual que las interpretaciones del elenco completo de músicos, actores y bailarines que realmente se lucen en las tres disciplinas. Basado en la película musical de John Carney sorprende, emociona y se destaca en su versión teatral argentina.

Once es un musical cautivante y multipremiado que atrapa desde lo más profundo porque cuenta diversas historias de superación a través de la música. Es decir, la música funciona como herramienta de oportunidad para los distintos objetivos de vida de cada uno de los personajes de la obra, desde los personajes secundarios interpretados por un destacado elenco y los dos protagonistas: por un lado, la brillante Paula Reca (Ella) componiendo con variaciones admirables de voces (cantadas y habladas) hasta un carácter matizado,  difícil de comprender y tan arraigado a la idiosincrasia de Republica Checa que la actriz supo captar (su personaje vive en Dublín para buscar un presente mejor, junto a su madre y su hija); por otra parte el carismático, de sensible talento Eliseo Barrionuevo (Él) que compone a un músico callejero que batalla su economía arreglando electrodomésticos y vive junto a su padre (adorable interpretación del experimentado Roberto Catarineu).

Con catorce personajes en total, interpretados por guitarristas, violinistas, pianistas, acordeonistas, bateristas y bajistas: Santiago Otero Ramos, Mariela Passeri, Federico Yernazian, María Armellín, Federico Coates, Máximo Meyer, Violeta Videla, Nicolás Muñoz, Mariano Cantarini y Mariana Carnovali, Una vez en la vida llegó para romper parámetros en el teatro musical de Argentina. 
El equipo creativo cuenta con la dirección de Julio Panno, dirección musical de Tomás Mayer-Wolf, coreografía de Verónica Pecollo y dirección vocal de Sebastian Mazzoni. Producción general : Julieta Kalik y Pablo Del Campo
Una vez en la vida se configura con un argumento que es simple y complejo al mismo tiempo y eso es lo atractivo, es predecible e inesperado, es un musical romántico y cruel. Tierno, duro y entretenido. Es una historia de amor diferente entre un músico callejero irlandés de folk al borde permanente de abandonar la guitarra y sus sueños que fortuitamente conoce a una inmigrante checa que toca el piano (pero no dispone de uno) y que a pesar de todos los obstáculos no se hunde ni deja que los que están a su alrededor lo hagan.

Una vez en la vida, es una obra de teatro musical basada en la película de cine independiente Once (2007) de John Carney que sorprendió al mundo tanto por su temática como por su música. A tal punto, que uno de sus hits llamado "Falling Slowly", se transformó en la canción ganadora de los Premios Oscar 2008. Continuó la racha y la versión teatral de "Once" en Broadway y en Londres, atrapó a las audiencias y los jurados de los Grammy y Premios Tony cosechándolos absolutamente a todos.

Lo sorprendente de la obra es que interpela al público, la música llega directo al espectador: ¿Será por qué los músicos se mezclan entre el público en las intros o en el medley? ¿Será porque bailan y cantan arriba de las mesas y eso contagie el clima festivo que suena a música balcánica entre otras influencias?  ¿Será porque se puede interpretar en un escenario lo que sucede en la intimidad de un hogar de inmigrantes, así como en el hogar de un jubilado, de un banquero o en la intimidad de seres bohemios que deambulan de bar en bar buscando una oportunidad? Una vez en la vida es una historia de amor no tradicional ya que tiene una composición diferente y reúne admirablemente en el escenario una historia protagónica posible e imposible al mismo tiempo. Pareciera ser la historia de amor más apasionante y transformadoramente blanca que el teatro musical pudo dar pero al mismo tiempo se constituye como un antirelato sin colorantes rosas que es verosímil y que funciona como una gran historia de amor a la música y que gira alrededor de una idea atractivamente poderosa: ¿Es una historia tan grande por lo que pudo haber sido y no por lo que realmente está siendo? Y eso que sucedió entre ellos dos ¿Dónde queda?

La historia de un chico que había dejado de creer en el amor y en la música, y la de una chica que lo inspiró a soñar otra vez y se conectan a través del amor mutuo hacia la música. Pero a lo largo de una semana fatídica, esta amistad inesperada se transformará en una colaboración creativa y – finalmente – en una profunda y complicada historia de encuentro y desencuentro que comenzó en una silenciosa calle de Dublín cuando ella se detuvo a escucharlo y el no pudo resistir dejar de mirarla. Otro admirable giño en el musical. El flechazo está tan bien representado en el escenario como en los primeros planos de la película.

Inolvidable. No dejen de verla.

ELENCO: 
Eliseo Barrionuevo – Él
Paula Reca – Ella
Roberto Catarineu – Padre
Santiago Otero Ramos – Banquero
Mariela Passeri - Barushka
Federico Yernazian – Billy
María Armellín - Reza 
Federico Coates – Svec
Máximo Meyer - Andrej
Violeta Videla - Ex-novia
Nicolás Muñoz - Eamon
Mariano Cantarini – Emcce
Mariana Carnovali - Maja

Director general: Julio Panno 
Dirección Musical: Tomas Mayer-Wolf
Director Vocal: Sebastián Mazzoni
Traducción y Adaptación: Lily Ann Martin y Pablo del Campo
Coreografía: Verónica Pecollo
Diseño de Escenografía: Santiago Fernandez 
Diseño Vestuario: Ana Florencia Blejer
Diseño Luces: Leonardo Muñoz y Julio Panno
Diseño de Peinado: Daniel Laurito
Diseño de Maquillaje: Carolina Pesce
Fotografía: Nacho Lunadei
Prensa y Difusión: WE Prensa
Comunicación Digital: @Bushicontenidos
Diseño Gráfico: Mery Pastore Camino
Coordinadora Escenotécnica: Micaela Monti
Producción Ejecutiva: Roro Pellegrini

Producción General: JULIETA KALIK

Funciones:
de viernes a domingo

Teatro:
MetropolitanSura
Corrientes 1343, CABA.

lunes, julio 29, 2019

TEATRO | EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE, sigue brillando.























Por Darío Cortés.

El libro best seller del autor británico Mark Haddon que se publicó en 2004, se convirtió en una exitosa obra de teatro en Londres ganadora de siete Premios Olivier. Tres años después llegó a Broadway y fue la estrella de los Tony obteniendo cinco galardones, entre otros notables Premios (Drama Desk u Outer Critics Circle). Además de presentarse en varios países como México, España y Perú con un éxito arrollador en público y crítica, la obra se sigue presentando con la misma repercusión en Buenos Aires en el Teatro MAIPO, en una de las mejores versiones en español que no podés dejar pasar.

LA HISTORIA Y LA PUESTA EN BUENOS AIRES

La obra se sitúa en Swindon, una gran ciudad del suroeste de Inglaterra desde la que se puede ver las estrellas durante la noche: este hecho afecta al desarrollo de la trama, crea imágenes estelares y constelaciones varias de acuerdo a los giros que marca la escena y crean un fondo de escena omnipresente, onírico y bello que logra el súmmun cuando el personaje central “viaja” al espacio.

El protagonista es Christopher Boone (interpretado por el deslumbrante Iñaki Aldao), tiene 15 años y va a una escuela para estudiantes con necesidades especiales (una definición que al personaje no le gusta). Christopher sufre el síndrome de Asperger, una problemática que se suele nombrar demasiado pero poco se sabe en realidad. El síndrome de Asperger (SA) es un trastorno neurobiológico, conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista, nombrado así por Hans Asperger, médico austríaco. La persona afectada muestra dificultades, de gravedad variable, en la interacción social y en la comunicación, así como actividades e intereses en áreas que suelen ser muy restringidas y en muchos casos estereotípicas o fenómenos aislados como destacarse en una ciencia exacta. Cada paciente presenta alteraciones particulares en su desarrollo y Cristopher es uno de ellos.

La obra hace bello lo más que duele: un hijo que sufre un síndrome complejo, una madre ausente, un padre aplastado por la rutina, la depresión y el no saber “ya que más hacer” en un rol que desempeña con eficacia Pablo Alarcón. El delicado trabajo de composición de la inconstante madre es interpretado por Melania Lenoir, un papel difícil que la actriz logra bordar con sutilezas aunque el personaje esté a un paso del estereotipo. Se destaca Andrea Lovera aportando humor a breves composiciones, desdoblándose en la vecina que sufre el accidente de su perro y en la directora del colegio y en cada breve creación  parece otra. Adriana Aizemberg compone a la vecina que parece resultarle más agradable al adolescente Cristopher, la actriz tiene pocos momentos para demostrar con sutileza una composición entrañable y difícil, pero lo logra.

La obra es un destacado espectáculo que oscila entre el teatro intimista y el desparpajo, la espectacularidad, pero en vez de volverlo un defecto, este mix se vuelve una virtud y lo convierte en una obra distinta y brillante. Singular y diferente. Una historia diversa contada con recursos varios, que llega a buen puerto y emociona. Si se tiene en cuenta el libro original también funciona de esta manera, no es una narración lineal, hay anotaciones, intertextualidades, dibujos y mapas. Recursos que también aparecen en la versión teatral como hecho escénico, como proyección, como escena insertada, efecto o elemento mapping.


¿QUIEN ES CRISTOPHER?

El centro de la obra es Cristopher, sabio para las matemáticas, con memoria fotográfica, extremadamente observador y patológicamente incapaz de decir mentiras. Sin embargo tiene dificultades para entender el comportamiento humano, las expresiones y las relaciones. Tiene una rata como mascota que se llama Toby y a la que le confiesa más de una angustia y mas de un secreto, como la correspondencia secreta con su ausente madre. Anota cada una de las situaciones, pensamientos y vivencias en un diario. En la puesta de Buenos Aires ese diario es leído e interpretado por la encargada de llevar este montaje local de la obra, Carla Calabrese, que en la puesta funciona como una narradora fundamental, como una de las maestras integradoras de Christopher o como la voz “espejo” del protagonista.  Se desempeña en su rol con dulzura y con una mirada de espectador. Es decir, no puede intervenir en las acciones del personaje central, acompaña, narra, sueña y se sumerge en el mundo del adolescente que mira la vida con ojos atípicos.

Christopher tiene muchos rasgos que lo diferencian de los demás debido a su percepción del mundo. Es incapaz de reconocer y comprender las expresiones faciales, aparte de las de felicidad y tristeza porque se las han explicado, y tiene dificultades para entender las metáforas y los chistes. Le gustan las cosas concretas, las listas y los hechos, tiene miedo de los extraños y de los lugares desconocidos, y su sueño favorito es aquel en el que toda la gente "normal" (aquellos que no son como él) están muertos y él tiene libertad de ser como es sin gente que lo moleste. Además de esto, es muy sensible a la información y a los estímulos. Por esta razón grita y reacciona con violencia cuando la gente lo toca. Sin embargo no tiene problemas para apretar la punta de los dedos contra los de sus padres en gesto de amor. Se enrosca y gruñe para protegerse del exceso de ruido y de información.
El adolescente protagonista odia el color amarillo y el marrón, mientras que le encanta el rojo. Esto le lleva a utilizar colorantes rojos para la comida marrón y amarilla. Tampoco puede comer dos tipos diferentes de comida si se tocan en el plato. No le gusta consumir comida de sitios extraños ni que se cambien de posición los muebles.

Hasta la mitad de la obra podemos conocer al protagonista y a los personajes secundarios pero hay una carencia que le duele a Cristopher y es: ¿Qué pasó con su madre?. Con más de un guiño a las tramas de ficciones policiales de espías y detectives como las de Sir Arthur Conan Doyle, Agatha Christie o Edgar Allan Poe, el personaje decide seguir un objetivo y salir de su zona de confort para buscar a su madre, es decir dentro del relato dramático el accidente del perro es un disparador para que Cristopher salga a buscar afuera posiblemente una explicación para lo que sucede en su interior.

LO QUE DEJA EL RELATO

El espectáculo en un relato de autosuperación, con un subrayado mensaje motivacional en su transposición al teatro. La propuesta mira hacia el mega show y la construcción concreta,  abstracta y metafórica de las imágenes y escenas que recrea y sugiere el libro. El curioso incidente del perro a medianoche es una oportunidad para ver un espectáculo con la tecnología y el despliegue de producción que tienen las grandes obras de Broadway. La puesta tiene proyecciones, mapping, efectos especiales y coreografías para reconstruir diferentes locaciones, que le dan un gran dinamismo y rompen la cuarta pared con el público y crea más de una convención teatral. Bailarines que pueden representar el caos de una ciudad atestada de gente o pueden ser una fuerza que eleva al protagonista a caminar por calles vacías, o lo empujan a enfrentar situaciones nuevas. La forma en que se construyen estos momentos es el gran hallazgo de la pieza y el diseño coreográfico está a cargo del joven talentoso y brillante Agustín Pérez Costa.

Los artistas son fondo, son escenografía y son elemento fundamental de la interpretación en todas sus posibilidades, los intérpretes se desdoblan en varios personajes y todo está puesto en función de que el show brille, emocione y entretenga con más de un momento que genera comicidad. La emoción de la obra es sostenida, es un nudo en la garganta. Se mantiene lo interesante que propone el libro y la esencia del relato.

Un recomendable espectáculo para toda la familia, imperdible, novedoso y emocionante.

PRENSA:
BMZ Comunicaciones

Funciones:
Jueves a sábado: 20.30 hs
Domingos: 19 hs

Teatro:
Maipo, Esmeralda 443, CABA.

Créditos:

ADAPTACIÓN: Simon Stephens
TRADUCCIÓN: Martín Morgenfeld
VERSIÓN: Carla Calabrese
AUTOR: Simón Stephens - Basado en la novela de Mark Haddon
PRODUCCIÓN: The Stage Company
DIRECCIÓN: Carla Calabrese
DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN: Sergio Albertoni
MÚSICA ORIGINAL: Lucas Crawley
DIRECTOR ASISTENTE: Sebastián Prada
DIRECCIÓN DE ARTE Y ESCENOGRAFÍA: Tadeo Jones
DESARROLLO DE VIDEO: SETUP.VISUAL
CONTENIDOS GRÁFICOS: Giselle Hauscarriaga
MAPPING Y TÉCNICA DE VIDEO: Agustín Colli
PIXEL LED: Tomas Raimondo
DIRECCIÓN COREOGRÁFICA: Agustín Pérez Costa
DIRECCIÓN TÉCNICA: Gonzalo González
DIRECTORA DE VESTUARIO: Silvana Morini
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Sancho Canestri - Nachi Bredeston

sábado, julio 20, 2019

TEATRO | CAMARERA, la amarga y dulce realidad de muchas mujeres




























por Darío Cortés.

Es una destacada obra de teatro musical que lleva en cartel tres temporadas en Broadway y por primera vez se presenta en español en el MetropolitanSura de Buenos Aires, desde abril con éxito en público y crítica. Basada en la película de culto de Adrienne Shelly, ganadora de los Premios Sundance. Guion del musical de Jessie Nelson, Camarera  con letra y música de Sara Bareilles y un equipo creativo femenino admirable tanto en Broadway como en Buenos Aires. La obra también fue presentada en el West End de Londres y nominada a los Premios Tony.


Confieso mi prejuicio con el teatro musical, confieso que ese prejuicio está siendo derrumbado como un estallido, cuando veo obras de teatro musical que me sorprenden, cambian mi opinión y proponen una dramaturgia tejida con genialidad entre la música, los textos bien construidos, la coreografía y las letras de las canciones, creando un todo coherente que se inscribe en un género específico del teatro: el Teatro musical. No "la comedia musical", como erróneamente se dice. Es Teatro musical. Y de calidad.

Conocí Weitress the musical por casualidad, cuando pasé un día en Nueva York por un retraso en un vuelo que hizo escala allí. “Sara Bareilles vuelve a interpretar a Gina” decía el titular de un periódico abandonado en el rincón de un Dunkin Donuts. No sabía nada de la obra y fui sin saber. Bareilles es una solista extraña, intima, diferente, que descubrí de casualidad con su hit “Gravity”. En sus canciones aborda las relaciones complejas, irresistibles o inevitables, una obsesión frecuente en la cantante y compositora que sintoniza perfecto con la temática de Camarera - Waitress - The musical. La devenida buena actriz daba unas pocas funciones  junto a Jason Mraz (en el personaje del Doctor), otro cantante devenido un gran actor que conozco poco pero podría escuchar mil veces su hit “I´m yours”. Quedé fascinado por la frescura de esas interpretaciones y del riesgo que asumieron siendo cantantes relativamente conocidos y que interpretaron con verdad esos dos extraños personajes.

Me pareció admirable la adaptación al teatro de una película independiente en una producción pequeña para un teatro íntimo de Broadway. La mezcla de peli indie con música de Bareilles llevado al  teatro musical sonaba bien pero raro y así es la obra, por momentos es despareja como pieza de teatro musical, se nota que es una adaptación de una adaptación con una música y letra hermosa y profunda como se puede apreciar tan solo en una canción: “She used to be mine” (“Solía ser mía”). Por esta mezcla de géneros y formatos ensamblados, la obra crea grietas en su dramaturgia general y propuesta. Aun así me pareció un espectáculo irresistible, excelente, llevado a cabo por mujeres virtuosas. Como el musical está relacionado con la comida, por primera vez entendí esas críticas analogadas a los alimentos que suelen decirse para espectáculos, como: “deliciosa” , “encantadora”, “empalagosa” por momentos y “amarga” en otros, pero “fuerte” y “potente”, todos adjetivos “comestibles” que le calzan perfecto a Camarera. Recomendable aquella versión de Broadway donde bailan hasta los pasteles en la escenografía y se puede ver de fondo una ruta típica americana.

También recomendable es la versión argentina de un género tan norteamericano que cuando se hace bien acá es celebrable.

La nueva ola de musicales estrenados últimamente en Buenos Aires son de una autentica calidad, producen un impacto emocional en el espectador y consolidan el género que estaba últimamente en intermitencia (pocos estrenos de musicales o aislados). En una de las capitales del teatro que supo acoger a grandes producciones y hoy las grandes producciones en musical son pocas pero el género sigue vigente y brilla con nuevas propuestas a prueba de malos tiempos para el bolsillo y una cartelera teatral en números rojos. Hoy en Buenos Aires las propuestas musicales están inclinadas al West u Off y sobre todo a la creatividad o al contenido y no tanto a la “espectacularidad”, tan característico del musical. Hablo de los destacados estrenos de Una vez en la vida, Cabaret  y por supuesto Camarera, entre otros 50 estrenos y 33 reposiciones de obras de teatro musical en 2019. Nada insignificante para el teatro argentino.

Camarera focaliza en un universo que tiene en primer plano diversas cuestiones relacionadas al género femenino y a la mujer en particular.  La historia de cada uno de los personajes femeninos amplía su vínculo “sororo” con otras mujeres, entre el escenario y entre el público. Es una delicada unión que se puede sentir como espectador. Uno observa y aprende de las mujeres que hoy se animan a cantar, gritar o bailar sus historias, como lo hace Gina.

La versión argentina es protagonizada por una descollante Josefina Scaglione en una de sus mejores actuaciones hasta ahora. Los estados emocionales logrados con acierto, las coreografías con harina, pastelería, palos de amasar, jarras de café, visitas al ginecólogo, escenas de violencia de genero incluidas, monólogos o canciones que la dejan “sola” en el escenario al desnudo y que la plantan como una interprete sólida y digna de más de un reconocimiento de los que ya obtuvo, como ser la primera argentina en protagonizar un musical en Broadway: West SideStory -  Amor sin barreras en 2009, en un rol que le valió una nominación a los Premios Tony. Felipe Colombo interpreta a Edu, el marido abusivo y maltratador que no sabe o no le han enseñado a tratar a mujer. Funciona bien en su interpretación componiendo el arquetipo machirulo y como un partenaire correcto para Scaglione.  Mención aparte merecen las interpretaciones de Natalia Cociuffo, Maida Andrenacci y el entrañable trabajo de Mario Pasik. Cociuffo compone a Betty (con emocionante solidez de actriz que transita el musical y el teatro de texto fácilmente), la compañera de trabajo de Gina, su principal confidente y consejera que se permite seducir a todos, a todas y acostarse con el jefe del bar, Charly (Christian Alladio) tan rockero y aventurero como ella. Emociona  componiendo a Betty con su canción: “No lo planee” o cuando menciona "que su marido está postrado en una cama, ella es joven aun,  la vida es corta y hay que gozar". Por otra parte se presenta Dany, la otra compañera de Gina, interpretada con histrionismo y comicidad por la actriz Maida Andrenacci, componiendo sorprendentemente a un mujer frágil y fóbica que está esperando compartir su vida monótona llena de gustos geeks o frickys y extravagancias varias con un compañero que la trate bien y la comprenda. Hasta que le declara su amor al extraño cliente interpretado por el virtuoso y talentoso Roberto Peloni (Oski). En la obra Gina es la protagonista, pero también ese triángulo fémino con sus compañeras puede interpretarse como Gina y sus otras dos personalidades, la que se frena o teme a todo y la que no le teme a nada y le pone el pecho a la vida.  El resto del elenco se compone por Flavia Pereda, Flor D´elia, Magalí Sanchez Alleno, Diego Bros y Federico Llambi.

Gina queda embarazada de Edu y aquí comienza el principal conflicto, es el momento en donde surge una inesperada historia de amor con su ginecólogo (Guido Balzaretti) que se enamora tanto de Gina como de sus irresistibles tortas y postres (habilidad y profesión que heredó de su madre).

Al aparecer su madre muerta en escena con Gina embarazada, vuelve a representarse un triángulo puramente femenino y entrañable que crea más de un momento emotivo.

La sorpresa es el desenlace de la historia y el trabajo pequeño y gigante que compone el experimentado actor Mario Pasik, acompañando entrañablemente la transformación final del personaje de Gina y dejando atrás su propio personaje tópico de viejo cascarrabias, interpretando con solidez y sutileza a un hombre solitario o jubilado que solamente parece ver la vida pasar y disfrutar de los postres de Gina. La protagonista transforma la vida de él y de muchos, sin darse cuenta que está transformando incluso su propia vida optando por un camino sano. Lo más hermoso del personaje, tan adorable en la obra como en la película, es que no es pretencioso, es un personaje chiquito (e inmenso) y cotidiano. El universo de una mujer que trabaja en un bar de pueblo o carretera, como tantas otras y no puede salir de su matrimonio tóxico, abusivo y violento, como tantas otras.

Vayan a verla todes.
Hay sesiones karaoke.
ÚLTIMAS SEMANAS EN CARTEL.

Una destacada mención merece la dirección musical de la obra llevada a cabo por Mariana Zayas, producción general Julieta Kalik, la coreografía por Nina Iraolagoitia, dirección de arte: Tato Fernández, vestuario: Vanesa Abramovich, diseño de luces: Juan García Dorato y un notable trato por el equipo de We Prensa & Difusión: Alejandro Andolfi y More López Blanco.

Las siempre logradas fotografías son de Gabriel Machado.


FUNCIONES:
MIÉRCOLES 20.30 HORAS
DE JUEVES A SÁBADOS 19.45 HORAS
DOMINGOS 18.00 HORAS
LOCALIDADES DESDE  $600

TEATRO METROPOLITAN SURA
Av. Corrientes 1343 – CABA



lunes, junio 24, 2019

CINE | Adiós Franco Zeffirelli (1923-2019), una vida del siglo XX


Por Adrián Melo.

Artista con rasgos de genialidad, caliente homoerotismo y posiciones polémicas frente a la militancia gay, Franco Zefirelli muere el 15 de junio de 2019 a los 96 años legando para nuestra comunidad imágenes inolvidables de esteticismo, sensualidad y bellos muchachos.

Vivió setenta y siete años del siglo XX y su vida perteneció claramente a ese tiempo histórico. Eso se evidenció muchos aspectos pero particularmente en la manera tortuosa, contradictoria y también gozosa en la que vivió su homosexualidad que pareció absorber enunciados, prejuicios, odios y amores sobre el ser gay que circularon durante el siglo más violento de la historia humana.

Parte de su existencia residió en un elegantísimo palacio romano, entre un jardín con pinos añejos, y el fresco olor de los limoneros en derredor de una piscina que uno presume siempre de aguas límpidas y en ocasiones plenas de efebos. Todo un estereotipo de la vieja loca millonaria y esteta.

En el interior de la mansión, un inmenso y majestuoso piano de cola (otro estereotipo) y sobre él fotos autografiadas de sus divas y divos preferidos- los libertarios y escandalosos María Callas, Richard Burton y Elizabeth Taylor- que miraban desafiantes a través de las paredes. Porque acá empiezan a manifestarse las contradicciones: en otro salón sobre una antigua estufa de hierro fundida retratos de sí mismo acompañado de personajes infernales que reinaron en el siglo: Ronald Reagan, George Bush, Margaret Thatcher. Sería también ferviente adherente a la figura de Berlusconi y en 1994 consiguió un escaño en el parlamento italiano desde un partido neofascista.


Pero como se señalaba es en su posición sobre la homosexualidad donde estas contradicciones aparecen a flor de piel: digno representante de lo que se suele denominar homosexualidad mediterránea, reconocía su orientación sexual desde que salió del clóset para la revista The Advocate pero rechazaba la etiqueta de ser gay, despreciaba la adquisición de derechos tales como el matrimonio igualitario y renegaba particularmente de las marchas del orgullo a las cuales calificaba de dolorosas y patéticas exhibiciones. No se reconocía en una tradición o una comunidad gay pero a la vez afirmaba que las presiones y las prohibiciones de las que eran víctimas los homosexuales los hacían particularmente sensibles y creativos como modo de vida y de supervivencia.


Lo más interesante es cuando esas contrariedades se manifiestan en su arte cinematográfico. Discípulo y posiblemente amante de Luciano Visconti –del que hereda
mucho de su estética y su preciosismo- supo atraer a su cine a bellísimos muchachos que se convirtieron en íconos: sobre todo Leonard Whiting como un inolvidable Romeo por lo menos hasta que llegara Di Carpio, Martin Hewitt en la nefasta pero tan sensual Amor sin fin, el bellísimo Graham Faulkmer como Francisco de Asís en Hermano sol, hermana luna (el primer y antológico culo masculino desnudo que vi en la vida y proyectado en la sala de actos de un colegio de monjas). Y como un artista del Renacimiento época a la que tanto admiraba (decía del David que era un fruto del amor de Michelángelo), plasmó en la pantalla chica a uno de los Jesús más eróticamente populares de la historia en la carne de Robert Powell en la serie Jesús de Nazaret (a la vez que ferviente católico se decía admirador de Benedicto XVI y participaba de una campaña para prohibir La última tentación de Cristo de Martin Scorsese). Uno de sus últimos atisbos de genialidad camp aparecen en Té con Mussolini, película que se supone autobiográfica donde un muchacho que se supone alter ego del director aparece como hijo adoptivo de Maggie Smith, Judi Dench, Joan Plowright y -como si fuera poco- Cher. Fantasía gay y familia queer si las hay.





TEATRO | DANZA MACABRA, maravillosa y decadente destrucción

Por Darío Cortés. En un universo que se mueve como un vaivén catastrófico y esquizoide, se planta este destacado monta...