jueves, mayo 24, 2018

TEATRO | SI HAY UN LOCO EN LA FAMILIA, QUE NO SE NOTE



Por Darío Cortés.

El loco y la camisa – los jueves en el teatro El Picadero – es una creación del prestigioso y reconocido grupo Banfield Teatro Ensamble, dirigido por Nelson Valente. Una propuesta imperdible que transporta al espectador de la comedia a la angustia en una velocidad de luz y permite reflexionar acerca de los vínculos familiares y de qué se trata la “normalidad”.



“Prefiero una locura que me entusiasme y me dé algún motivo para seguir
a una verdad que me deje abatido y solo”
Christopher Wieland
(Joven guionista estadounidense, autor de “The rest of your life -2001-”)


La “locura” como temática constitutiva de la literatura (y específicamente del género dramático) es un contenido que nació como resultado de la evolución del hombre. Si bien podríamos señalar personajes que estaban “locos” o hacían “locuras” en las comedias de Plauto o Menando en la Antigüedad, es a partir del Renacimiento cuando el hombre se auto percibe como sujeto y a partir de allí uno de los temas recurrentes en todas las formas literarias es la locura o el loco que antes era motivo de burla o comedia, a partir de esta etapa dentro de la periodización, el loco también es un sujeto que siente y la locura es un estado en el que cualquiera podría “caer”.

En pocas disciplinas artísticas se ha dado tanta rienda suelta a la locura como en el teatro y a su encarnación en la figura del loco. La atracción (mezcla de fascinación y rechazo) que el ser humano siempre ha sentido por aquellos individuos que al tener las facultades mentales alteradas, se los ha considerado ajenos a las normas sociales establecidas encontró un espacio de florecimiento ideal en el teatro (género que en el Renacimiento heredó gran parte de su idiosincrasia en la tradición  carnavalesca). Desde Erasmo de Roterdam y su “Elogio de la locura” (1511) hasta Cervantes y “El Quijote” (1605-1615) la figura del loco es  introducida en las historias como aquellos seres que perdieron el juicio o alejaron al individuo de la razón.


Así como cada etapa del teatro es hija de su época, a partir de la influencia del psicoanálisis se puede hablar propiamente de psicologías afectadas por algún tipo de patología y cómo estas quedan bien representadas en la dramaturgia. Recién en el teatro de Luigi Pirandello a través de la relación tan especial que estableció con su esposa que permaneció cuarenta años en un psiquiátrico e inspiro más de un personaje en teatro, podría decirse que el personaje del loco aparece en los textos de teatro de forma contundente para quedarse hasta la actualidad.

En la obra “El loco y la camisa” (que se presenta desde 2009 en diversos puntos de Buenos Aires y el mundo, con sendas premiaciones, actualmente se puede ver en el teatro El Picadero los jueves a las 22.15hs) se ven pinceladas de esta emblemática figura o personaje que pone en funcionamiento esta historia sobre una familia que parece constituida barranca abajo. Es decir, no es una familia venida  a menos sino un grupo humano que desde su constitución o por la singularidad de sus integrantes se empezó a caer desde el vamos. “El loco” en este caso es el otro, el que puede generar el peligro y puede desatar alguna catástrofe. El otro o el loco es una bomba de tiempo que no es posible controlar, porque siempre va a ser una amenaza, porque aparentemente como dice su hermana: “siempre lo arruina todo”. Por eso Beto, el loco (impecablemente interpretado por Julián Paz Figueira), es tan incómodo para todos – menos para la madre de esta entrañable y decadente familia –. Para la madre (interpretación conmovedora de Lide Uranga)  el loco puede ser visto, mimado, comprendido e incluso tenido en cuenta más allá de la intimidad diaria familiar. O como ella misma dice: “¿Qué querés que hagamos con él? ¿Le ponemos un collar de perro y lo dejamos atado en la terraza? ¿Eso querés? ¿Qué nadie lo vea?”.

El argumento de la obra es claro y simple: hay una familia integrada por un matrimonio de sesenta años ya vencido, una hija arañando los 30 y un hijo menor de veintialgo que sufre algún tipo de trastorno mental. El conflicto surge cuando la hija (en la piel de Soledad Bautista como la negadora hermana que igual quiere a su hermano loco)  invita a su prometido a cenar a casa. El muchacho (José Pablo Suárez) vendrá desde San Fernando a Banfield y se crean situaciones tan artificiales y horrorosas que tal vez, desatada la catástrofe, convendría para la muchacha mostrar la realidad de su familia tal como es. Pero como se dice allí: “la verdad, duele”. El primer acuerdo es que el loco no se asome de su habitación. La trama es simple y compleja al mismo tiempo, la cantidad de conflictos van creando capas de intimidades entre madre e hijo, entre hermana y hermano, entre esposo y esposa o entre hijo y padre (Ricardo Larrama) que para protegerse de todo aquello que lo acorrala, miente, grita, pega y se enfada por cualquier cosa. El loco se mueve como puede en esta familia disfuncional (o ¿existe la familia funcional?). El texto – creado entre Nelson Valente y los actores - pone de manifiesto que al loco mejor no molestarlo, mejor no alterarlo, mejor dejarlo tranquilo porque puede pasar cualquier cosa. Y sobre todo que no hable porque a veces, cuando no desvaría, dice verdades que duelen demasiado.

La violencia que está presente en la obra, sorprende porque está al borde de lo tragicómico. A veces se hace manifiesta en acciones, palabras, en sucesos del pasado dentro de la historia familiar o en anécdotas del presente en la oficina donde trabaja el padre. El sometimiento de las mujeres al servicio del líder patriarcal deja secuelas en el propio Beto. Acá las mujeres no toman decisiones, acá importa lo que piensan los hombres, aunque estén locos. Incluso Beto manipula a las mujeres de la casa desde su propia conciencia e inconsciencia de los hechos que se presentan.

La obra lleva al espectador a preguntarse: ¿Quiénes son los locos? ¿Quién es el loco y quién es el cuerdo, realmente? Y esas preguntas son aplicables a esta familia que es una reducción de una comunidad y también son extensibles a la sociedad.

Es destacable el trabajo de Nelson Valente como director capitán de este barco-compañía. Si aún no viste la obra, es interesante tenerla en cuenta. Si te gusta el teatro realista que narra historias con la nobleza que define al teatro independiente a pulmón, de buena calidad, deberías verla. El teatro El Picadero constituye, en este sentido, un espacio de oxígeno en esta cada vez más asfixiante Buenos Aires y en una cartelera de teatro incierta, con comedias que no invitan a la reflexión. Por eso “El loco…” es una excepción y un hallazgo. El ojo crítico del destacado productor Sebastian Blutrach para seleccionar espectáculos interesantes y hacerle un espacio a las obras que nacieron del off y se merecen otra gran vidriera, como “Mi hijo camina un poco más lento” que también se presenta en la misma sala es una razón más que celebrable. Esta programación se agradece. Es algo excepcional, el hecho de que haya espacio en el circuito comercial para historias de calidad y a corazón abierto que dejan un sabor a esperanza e invitan a la comedia para poder pensar.


Créditos:
EL LOCO Y LA CAMISA
Todos los jueves 22:15 hs. en el Teatro El Picadero
Dirección: Pje. Santos Discépolo 1857, C.A.B.A. Buenos Aires. Argentina.
Teléfono: 5199-5793
Web: www.teatropicadero.com.ar

Ficha técnica:
Elenco: Soledad Bautista, Julián Paz Figueira, José Pablo Suárez, Ricardo Larrama, Lide Uranga
Diseño escenográfico: Luciano Stechina
Fotografías: Mariana Fossatti
Diseño gráfico: Clara de Olano / Mariana Fossatti
Dramaturgia: Nelson Valente (diálogos en colaboración con los actores)
Contacto: prensaelloco@gmail.com

Redes:
Twitter: @ellocoylacamisa
Facebook: El loco y la camisa

sábado, abril 28, 2018

LITERATURA | OPERACIÓN VALLESE, el libro del primer puto peronista


Por Adrián Melo.

Quien quedó en la memoria colectiva como el primer desaparecido fue a su vez narrado por un puto y peronista: Pedro Barraza. El periodista Pablo Waisberg recupera esa historia con la publicación de “Operación Vallese. Barraza, el hombre detrás de la historia”


En La homosexualidad en Argentina, Carlos Jáuregui afirma que, según testimonio de uno de los integrantes de la CONADEP, habrían existido por lo menos cuatrocientos homosexuales engrosando la dolorosa lista de desaparecidos. Si bien no existió una persecución sistemática basada en el género o la elección sexual, es difícil deslindar en el terrorismo de Estado argentino los muertos a causa de su condición sexual. En todo caso es casi seguro que los hubo y es posible afirmar que muchos de ellos habrán sido particularmente insultados y humillados por ser gays, lesbianas o travestis.

Por ello y como amorosa contribución a la memoria LGTBIQ es valioso el rescate que propone Pablo Waisberg de la figura de Pedro Barraza, el activista y trabajador de prensa que en su época investigó y denunció a los responsables del crimen de Felipe Vallese, sin duda mártir icónico de la liturgia peronista. Operación Vallese. Barraza, el hombre detrás de la historia empieza no inocentemente con una escena trágica: los cuerpos de Pedro Leopoldo Barraza de treinta y seis años y de su novio Carlos Ernesto Laham, de 20 años, alevosamente acribillados por alrededor de un centenar de balas en un predio municipal de Villa Soldati el 13 de octubre de 1974. A los pocos días, la Triple A se responsabiliza del crimen amparándose en  la defensa de la Patria y del Hogar. El salvajismo de los criminales da cuenta del doble escarmiento de los amantes por ser “bolches”y por ser homosexuales.

“Pedro y Carlos hubieran querido morir abrazados pero no pudieron elegir”, se apresura a escribir Waisberg y entonces se lanza a una biografía centrada en Barraza, en su militancia política radical y su conversión como muchos de los jóvenes de la época a la Resistencia peronista y al peronismo. A partir de 1963 Barraza comienza a publicar en diversas publicaciones activistas la historia de Felipe Vallese, el obrero metalúrgico y dirigente de la Juventud Peronista secuestrado, torturado y luego desaparecido, inaugurando una modalidad que se haría sistemática a partir de marzo de 1976.

Uno de los valores del breve libro es que, sin duda, en un mismo gesto, Waisberg reivindica la militancia política y el valeroso hecho de vivir como gay durante esos años;  recupera para la historia los documentos de denuncia del caso Vallese, a la vez que restaura la biografía de Pedro Barraza y de su historia de amor con Carlos Laham sentando sin duda un precedente que puede ser pionero para poder contar otras historias silenciadas LGTBIQ de aquellos años.

















Pablo Waisberg, Operación Vallese. Barraza, el hombre detrás de la historia, Colectivo de Trabajadores de Prensa, Ciudad de Buenos Aires, 2018

lunes, abril 23, 2018

TEATRO | TARASCONES, 4 fieras al borde de un ataque de clase



Por Darío Cortés.

La obra dirigida por Ciro Zorzoli y escrita por Gonzalo Demaría lleva al paroxismo una aparente y calma reunión de cuatro amigas “bien”. Un elenco de luxe, cuatro actrices que se juegan: Barrientos, Flechner y las hermanas Guerty.  



“La verdadera religión
es aquella que evita que los pobres maten a los ricos”
Napoleón Bonaparte.


La comedia Tarascones pone en acción a cuatro amigas que al cabo de unas horas y llevadas por la circunstancia, habrán dicho más de lo que en otro momento se hubieran animado a decir.

Como es habitual, Zulma, Martita, Estela y Raquel, señoras de clase acomodada, se reúnen para compartir una tarde de té, charlas y juego de canasta pero esta vez un crimen inesperado, altera el programa y convierte ell living de la casa de Raquel en “la hoguera donde se ejecutará a la bruja maldita” pero
¿Quién es la bruja? ¿Quién es la más maldita de todas? Hay una que sin lugar a dudas merece estar en la hoguera. La tarde se empieza a poner negra.

Así como Jean Genet juega con la relaciones de poder entre la criada y la señora de la casa, en esta logradísima comedia, a través de la excelente combinación de dirección de Zorzoli y dramaturgia de Demaría más las destacadas actuaciones, el espectador presencia esos juegos de poder también ente las amigas en un encuentro infernal y delicioso, dialogado en verso.  La acción sucede en un living  selvático donde se respira un aire de Genet a lo rioplatense o a un Almodóvar en Recoleta. El todo reunido en el escenario logra una propuesta excelente, con estilo propio y único.

La platea del teatro El Picadero explota en carcajadas, las actuaciones son una más desopilante que la otra. Hay un destacado y equilibrado lugar para cada una de las consagradas actrices.

Eugenia Guerty logra una vez más jugar con todas las posibilidades del lenguaje y de la corporalidad en una interpretación que hechiza. Puede ser grosera y lasciva hasta volverse onírica con los más frenéticos y erotizantes versos de Safo. Alejandra Flechner es un volcán de verborragia calibrada e interpretación explosiva. Compone un monstruo de la escena abominable, detestable y encantador. Paola Barrientos trabaja al detalle, asumiendo el rol de una criatura entre moribunda y borracha. El amplio arco en su interpretación (con las diversas formas de reírse, comentar, mirar, comer, desplazarse, escupir miserias ajenas, esconder las propias disimuladamente) es cautivante. Marcela Guerty – recientemente incorporada al elenco en un reemplazo por Abril y Mayo de la actriz Susana Pampín – sorprende gratamente por adaptarse a este engranaje como si formara parte del mismo desde hace más tiempo. Compone a una aparentemente frágil y oscura señora que inquieta y divierte en cada texto.

Tarascones lleva al extremo una reunión supuestamente calma entre cuatro amigas de alta alcurnia para sacudir al espectador en un viaje por un tren fantasma disparatado. Después de ver esta comedia queda la cabeza embriagada de risa, envuelta en carcajadas y verdades.




Créditos:
Funciones
Viernes y sábados, 20 h.
Domingos ,19 h.
Lunes, 20.30 h
TEATRO EL PICADERO, Pasaje Santos Discépolo 1857, CABA

ENTRADAS  POR PLATEANET y EN EL TEATRO

Staff:
Escenografía - Cecilia Zuvialde
Iluminación - Eli Sirlin
Vestuario - Magda Banach
Música - Marcelo Katz
Ilustración - Agustina Fillipini
Diseño gráfico - Diego Heras
Foto - Alejandra López
Producción - Cooperativa Tarascones


jueves, marzo 29, 2018

CINE | FLORIDA PROJECT, cuando la infancia duele




















Por Darío Cortés.

Hoy 29 de marzo se estrenó en Argentina el film dirigido por Sean Baker y protagonizado por Willem Dafoe que cala hondo en el espectador e interpela acerca de las infancias en riesgo.

“La providencia protege a los niños y a los idiotas”
Las aventuras de Huckleberry Finn (1884), Mark Twain.


Una madre ama a su hija, pero no es la madre perfecta ni la buena vecina de la morada. Vive con su hija de seis años en un hotel al que cada semana le cuesta pagar. El administrador es un hombre callado y silencioso que observa ese delicado vínculo de madre e hija y perdona los errores del dúo de inquilinas. Perdona los desastres que le ocasionan los ataques de furia de la madre y de la hija, tal vez porque es un personaje que entiende más de lo que puede intervenir.

En este film se presenta un verdadero y acertado relato independiente dentro del puñado de súper producciones y producciones nominadas a los últimos Oscar.

Por un lado está la destreza y habilidad de su director Sean Baker para retratar con realismo, humanidad y crudeza a criaturas excluidas, a individuos de los estratos desfavorecidos de la sociedad estadounidense y específicamente del estado de Florida, mundialmente conocido como el paraíso de la felicidad y los parques mágicos de atracciones, el aparente lugar más feliz del mundo. Por otro lado,  historias con esta valentía rara vez se ven representadas en ficciones con verosimilitud y conciencia social.

En Florida Project, su director y guionista hace foco en el desconocido y desolador submundo en el que algunas familias excluidas de un sistema social tratan de sobrevivir como pueden. Para comprender esta ficción en necesario saber un poco más sobre ese contexto: en USA está prohibido instalarse de forma permanente en uno de estos alojamientos que por las promociones que ofrecen son de los hospedajes más baratos, de modo que aquellos que no disponen de una vivienda fija deben deambular por estos hogares transitorios de habitación en habitación y de hotel en hotel. No se conocen datos oficiales pero muchas familias viven esta realidad.

Gran parte de la película se cuenta desde la perspectiva de Moonee (la protagonista y estrella de la historia, una jovencísima y brillante actriz Brooklynn Prince) una niña que no comprende del todo porque vive esa realidad con su madre. Luego aparece la segunda sorpresa del film: Bria Vinaite, quien interpreta a Halley, la joven y caótica madre de Moonee, un alma perdida que vive una constante huida hacia adelante y con una persistente amenaza de caída en picada hacia el desastre. Una madre inexperta que pareciera inspirada por algún relato de Charles Bukowski. Alrededor de este conmovedor y frágil vínculo se presentan personajes algo grotescos que conforman un escenario triste, un agujero de pobreza y escasa esperanza en un futuro mejor que el director consigue transformar en algo colorido, dinámico, hermoso e incluso cómico. El tercer acierto del logrado reparto es Willem Dafoe, que compone a Bobby, el gerente del hotel donde viven Moonee y su madre. Este agradecido papel, uno de los mejores de la carrera del experimentado actor le sumó una nominación al Óscar como mejor actor de reparto. No es para menos, el personaje se vuelve empático al espectador por su capacidad de paciencia frente al caos que le generan diariamente las protagonistas. En cuarto lugar, el grupo de amigos de Moonee o "chicos perdidos", como diría en Peter Pan J.M. Barrie, completan un elenco excelente.

Florida Project crea una  atmósfera absorbente, un universo artificial de habitaciones de hotel color rosa chicle llamado curiosamente “Magic Castle”, para contextualizar a seres excluidos que deambulan por restaurantes de comida chatarra, por tiendas de souvenirs atestadas de turistas o que pasean entre edificios aislados por carreteras de paso que transmiten una sensación de suciedad, soledad, huellas del consumismo y desesperanza por más que el director estéticamente nos muestre un diseño de arte admirablemente estético y un cuento por momentos con toques de humor.

Ernest Hemingway sostenía que Mark Twain estableció las bases de la literatura moderna estadounidense donde sus relatos se sumergen en un mundo reinado generalmente por niños intrépidos, traviesos y aventureros. Hay algunas características de Moonee, la adorable protagonista de Florida Project,  que recuerda a estos personajes concebidos por Twain, como Tom Sawyer o Huckleberry Finn. Así como para los personajes de Twain aun en los momentos ásperos siempre quedará la aventura y la fantasía, lo mismo sucede en el instante en que los policías y psicólogos denuncian la situación conflictiva entre la madre e hija e interviene la asistencia social. Al mismo tiempo que el film llega a su momento culmine, el personaje de Moonee se erige como una “niña revolucionaria” - como diría Twain - : “Siempre estoy del lado de los revolucionarios que actúan cuando se presentan condiciones opresoras e intolerables contra las cuales había que sublevarse” (1).

En este momento de la película es donde Moonee se revela y entiende que hay que huir, tal vez porque comprende que no queda otra escapatoria, tal vez porque “siempre nos quedará…”… Disney. Porque todos los niños tienen derecho a ser felices y a soñar. No lo dice quien escribe, lo dice la declaración sobre los derechos del niño. Y en el fondo es una película sobre una niña que intenta ser feliz y una madre sola y marginada que trata de compartir lo poco y nada que tiene con su adorable hija y disfrutar, al menos a lo lejos, de una buena comida cada tanto y de un show de fuegos artificiales que despierten la alegría escondida entre la aplastante realidad que viven a diario.


Créditos:
TÍTULO ORIGINAL: Florida Project (2018)
ACTORES: Willem Dafoe, Brooklynn Prince, Bria Vinaite. Valeria Cotto.
GENERO: Nominada al Oscar , Drama .
DIRECCION, GUIÓN Y PRODUCCIÓN: Sean Baker.
ORIGEN: Estados Unidos.
DURACION:  Minutos
CALIFICACION: Apta mayores de 13 años con reservas
FECHA DE ESTRENO: 29 de Marzo de 2018
FORMATOS: 2D.



Citado en Helen Scott (2000), The Mark Twain they didn’t teach us about in school






sábado, marzo 03, 2018

OSCAR 2018 | LISTA COMPLETA DE NOMINADOS, dónde se transmite y todo lo que querés saber








por Adrián Melo & Darío Cortés.

13 nominaciones para La forma del agua, 8 para Dunkerke y 7 nominaciones para 3 anuncios por un crimen y Las horas más oscuras, respectivamente. La sorpresa indie, Lady bird, tiene 5 nominaciones.


Algunos interrogantes para la entrega 2018 de los premios Oscar:

¿Quiere Hollywood resarcirse por el error de último momento en 2017 de no entregarle en principio el Oscar a mejor película a Moonlight y así volver a conquistar a un público más "diverso"? ¿Será nombrado Harvey Weinstein en la ceremonia? ¿Será mencionado Donald Trump o con los escándalos de la industria del cine ya alcanza? ¿Oprah lanzará su candidatura en algún momento de la transmisión? ¿Estará presente Tommy Wiseau?

Veremos si algunos de estos interrogantes se responden durante la transmisión.


FECHA, LUGAR Y CANAL DE TRANSMISIÓN 


El 4 de marzo, en el Dolby Theatre de Hollywood, en Los Ángeles (California, EE UU), se llevará a cabo la nonagésima entrega de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas norteamericana.

Será a las 17:00 hora local, es decir, las 22:00 de la noche en Argentina. La duración varía, pero suele rondar las cuatro horas.

En Latinoamérica se podrá ver el Oscar 2018 en su idioma original y doblado al español por el canal TNT, tanto en su señal análoga como en alta definición. Axel Kuschevatzky y Liza Echeverría estarán en el Dolby Theatre para hablar con los nominados. TNT GO permitirá ver el evento en línea.

PRESENTADOR 

Jimmy Kimmel será el encargado de presentar los Oscar por segundo año consecutivo. Desde 2003, presenta 'Jimmy Kimmel Live!' en ABC, un exitoso late-night en el que ha conseguido trasladar al espectador gran química con todo tipo de celebridades.

Estos son sus segundos Oscar, pero ya tiene una buena carrera como anfitrión en diferentes galas de lujo tras presentar otras dos ceremonias de los EMMY y hasta cinco de los American Music Awards.

“Si creen que la arruinamos con el final este año, esperen a ver lo que hemos planeado para el 90 aniversario”, declaró Kimmel al hacerse pública su renovación.


OSCAR 2018

Aquí debajo compartimos la lista completa de nominados y hacemos una apuesta de quienes serán los ganadores en cada rubro. Ustedes pueden hacer sus apuestas también y ¡good show!.

Apuesta de Adrián Melo (color rojo)
Apuesta de Darío Cortés (color azul)
Misma apuesta (color negro)

* Al final del listado de nominaciones encontrarás reseñas realizadas por este blog a algunas de las películas nominadas.

LISTADO COMPLETO DE NOMINACIONES :

MEJOR PELÍCULA


Call Me by Your Name
El instante más oscuro
Dunkerque
Déjame salir
Lady Bird
El hilo invisible
Los archivos del Pentágono
La forma del agua

Tres anuncios en las afueras

MEJOR DIRECTOR

Guillermo del Toro por 'La forma del agua'

Paul Thomas Anderson por 'El hilo invisible'
Greta Gerwig por 'Lady Bird'
Christopher Nolan por 'Dunkerque'
Jordan Peele por 'Déjame salir'

MEJOR ACTOR

Gary Oldman por 'El instante más oscuro'

Timothée Chalamet por 'Call Me By Your Name'
Daniel Day-Lewis por 'El hilo invisible'
Daniel Kaluuya por 'Déjame salir'
Denzel Washington por 'Roman J. Israel, Esq.'

MEJOR ACTRIZ

Frances McDormand por 'Tres anuncios en las afueras'

Saoirse Ronan por 'Lady Bird'
Sally Hawkins por 'La forma del agua'
Margot Robbie por 'Yo, Tonia'
Meryl Streep por 'Los archivos del Pentágono'

MEJOR ACTOR SECUNDARIO

Willem Dafoe por 'The Florida Project'

Woody Harrelson por 'Tres anuncios en las afueras'
Richard Jenkins por 'La forma del agua'

Christopher Plummer por 'Todo el dinero del mundo'
Sam Rockwell por 'Tres anuncios en las afueras'

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA

Allison Janney por 'Yo, Tonya'
Laurie Metcalf por 'Lady Bird'
Octavia Spencer por 'La forma del agua'

Mary J. Blige por 'Mudbound'
Leslie Manville por 'El hilo invisible'

MEJOR GUIÓN ADAPTADO

Call Me by Your Name

Mudbound
Logan
Molly’s Game
The Disaster Artist

MEJOR GUIÓN ORIGINAL

Déjame salir
Lady Bird
La forma del agua
Tres anuncios en las afueras

La gran enfermedad del amor

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA

Una mujer fantástica (Chile)
The Square (Suecia) 

Sin amor (Rusia)
El insulto (Líbano)
En cuerpo y alma (Hungría)

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN

Coco

The Breadwinner
Loving Vincent
Ferdinand
El bebé jefazo

MEJOR DOCUMENTAL 

Abacus: Small Enough to jail
Caras y lugares
Icarus
Last Men in Aleppo

Strong Island

MEJOR FOTOGRAFÍA

Blade Runner 2049
Dunkerque

Mudbound
La forma del agua

El instante más oscuro

MEJOR SONIDO

Baby Driver
Blade Runner 2049
Dunkerque

La forma del agua
Star Wars: Los últimos Jedi

MEJORES EFECTOS SONOROS

Baby Driver
Blade Runner 2049
Dunkerque
La forma del agua
Star Wars: Los últimos Jedi


MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN

La forma del agua

Blade Runner 2049
Dunkerque
El instante más oscuro
La Bella y la Bestia

MEJORES EFECTOS VISUALES

Blade Runner 2049
Guardianes de la Galaxia Vol. 2
Kong: la isla Calavera
Star Wars: Los últimos Jedi

La Guerra del Planeta de los Simios

MEJOR VESTUARIO

El hilo invisible
La Bella y la Bestia

La forma del agua
El instante más oscuro
Victoria y Abdul

MEJOR BANDA SONORA

La forma del agua

Dunkerque
El hilo invisible
Star Wars: Los últimos Jedi
Tres anuncios en las afueras

MEJOR CANCIÓN

'Mighty River', de 'Mudbound'
'Mystery Of Love', de 'Call Me by Your Name''

Remember Me' de 'Coco'
"Stand Up For Something', de 'Marshall'
'This Is Me', de 'El Gran Showman'


MEJOR MONTAJE

Baby Driver
Dunkerque

Yo, Tonya
La forma del agua
Tres anuncios en las afueras

MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

El instante más oscuro

Wonder
Victoria y Abdul

MEJOR CORTO DE ANIMACIÓN

Garden Party
Dear Basketball
Lou
Negative Space

Revolting Rhymes

Mejor Corto de Acción Real:
DeKalb Elementary
The Silent Child
All of Us

The Eleven O’Clock
My Newphew Emmet

MEJOR CORTO DOCUMENTAL

Heroine
Edith+Eddie

Knife Skills
Heaven is a Traffic Jam on the 405
Traffic Stop


* Críticas de este blog a algunas de las películas nominadas:

COCO: (leer): 

THE DISASTER ARTIST (leer):

3 ANUNCIOS POR UN CRIMEN (leer):

EL GRAN SHOWMAN (leer):

jueves, marzo 01, 2018

CINE | EL GRAN SHOWMAN, la venganza fallida de los raros
















Por Adrián Melo.

The gran showman combina el encanto visual del Circo del Soleil, la más encantadora música pop y no arriesga nada en nombre de la corrección política.

Hay una duplicidad moral y política en la comedia musical El gran showman (Gracey, 2017), que por momentos resulta interesante y por otras, al menos, irritante. Es adecuado porque la duplicidad es inherente al espíritu del personaje que se pretende recrear: P.T. Barnum (un encantador Hugh Jackman), considerado pionero del mundo del espectáculo, y con opiniones encontradas entre sus críticos contemporáneos:  para algunos un genio creador casual entre otros géneros del circo y para otros un inescrupuloso que en su afán de pan, circo y dinero no dudaba en exponer enanos, mujeres barbudas, gigantes, cuerpos totalmente tatuados, obesos, jóvenes siameses, el hombre más alto o más fuerte del mundo y todo un ejército de raros o de monstruos. En este sentido Barnum sería en el siglo XIX lo que al siglo XX un híbrido entre Romay, Sofovich y Luis Cella.


Por un lado se evoca a un Barnum “rosa” en las pegadizas canciones pop y deliciosos cuadros musicales, donde se destacan tres del comienzo: las poderosas Woah, The Greatest Show y la romántica hasta la cursilería A Millions Dreams entonada en la terraza, mientras la familia Barnum (la esposa interpretada por Michelle Williams) baila entre las sábanas colgadas y son iluminados por una luna enorme.

En lo kitsch y lo naïve residen las principales fortalezas… pero también las debilidades de la película. Contada a la vieja usanza de los viejos musicales de Hollywood aunque con evidente influencia de obras más contemporáneas como Moulin Rouge y La la land (muchas y de las mejores canciones pertenecen a la misma dupla de ese film: Benj Pasek y Justin Paul), la historia del hijo del sastre que deviene en productor exitoso y adinerado no puede dejar de ser conservadora y contar una vez más la realización de la utopía meritocrática americana.

Sin embargo, el circo tuvo en sus comienzos un costado subversivo con esa familia queer de freaks y animales sin vivienda ni lugar fija, sin identidades prefijadas y que contaba con la figura del payaso, en principio un ser incivilizado, en el límite entre el humano y el monstruo y que como el loco del teatro clásico tenía la potestad de hacer lo que le diera la gana, de burlarse de lo establecido, de celebrar el mundo del bajo vientre e incluso de generar caos. Con el tiempo desaparecieron los animales y los seres humanos “raros”, sobrevivieron mayormente los circos “artísticos” integrados al circuito del capital   y el payaso grotesco y burlón –llamado Augusto- tendió a ser suplantado por el payaso triste, blanco y estéticamente refinado.

Por otro lado, aparece el Mr Hyde de Barnum: aquel que, ante la negativa de un enano a integrarse al circo porque dice que no le gusta que se burlen de él, le replica “Se van a reír igual. Y acá te vamos a pagar”. Y la frase aparece con una connotación positiva. La visibilidad a cualquier costo redimida por el dinero. La idea no es original. Desde la Edad Moderna al menos, la exhibición de mutilados, discapacitados, siameses o retrasados mentales constituía la única fuente de supervivencia de personas “anómalas” e incluso servía para alimentar los ingresos de familias pobres. Eso dio lugar también al siniestro negocio de producir seres deformes: secuestro de niños a los que les rompían los brazos y las piernas y eran vendidos a ciegos, pícaros u otras personas vagabundas con fines de lucro.

Los “monstruos” producían repulsión pero también fascinación: eran “anormales” pero también seres humanos, difuminaban los límites, colapsaban las identidades y creaban ambigüedad. Es aquí donde la película pierde una gran oportunidad. Porque lejos crear una estética de la fealdad que fuera al mismo tiempo celebración de lo monstruoso, los “raros” no son tales: casi se puede decir que solo se ve belleza a la manera del canon occidental sin mácula. Eso se ve particularmente en el romance interracial entre el bello joven de ojos azules  (Zac Efron) y la acróbata negra (Zendaya)  mientras cantan en las alturas Rewrite y The Starsy Star Crossed Love. Entonces la marcha del orgullo de la diversidad de los freaks al son de la inspiradora e intensa This is me –ganadora del Globo de Oro y candidata casi cantada al Oscar- pierde parte de su fuerza y de su rebeldía. Quizás The Greatest Showman podría haber sido la versión subversiva de Freaks de Tod Browing. En cambio, resulta un himno a la alegría cinematográfica optimista que desentona con los vientos neoconservadores que arrasan al mundo contemporáneo y frente a una aparente rebelión se queda en el neoconservadurismo de lo políticamente correcto.

 El gran showman (The Greatest Showman, Estados Unidos/2017). Dirección: Michael Gracey. Elenco: Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Rebecca Ferguson y Zendaya.












CINE | THE DISASTER ARTIST, presencia queer en los Oscar






















Por Adrián Melo.

En The disaster artist, James Franco y su hermano interpretan a Tommy Wiseau y Greg Sestero, la dupla responsable de The room, la mejor peor película de la historia, un drama devenido comedia involuntaria heredero de la sensibilidad queer de Ed Wood.



Hay encuentros entre hombres que resultan, por lo menos, inspiradores. En la temporada de 1867, el escritor Bram Stoker (1847-1912), que por entonces tiene apenas diecinueve años queda fascinado con la interpretación de Henry Irving en la obra The Rivals en el Theatre Royal de Dublín. Cinco años después, cuando finalmente le presentan al actor, Stoker escribirá respecto de ese encuentro que “Un alma miró a otra alma”. A pesar de haberse casado con Florence Balcome, Stoker estuvo toda su vida obsesionado con Henry Irving al punto de que será el modelo para la descripción de su Drácula: “Su rostro era marcadamente aguileño, de nariz delgada con el puente muy alto y las aletas arqueadas de una forma muy peculiar. Sus cejas, muy pobladas, casi se juntaban en el ceño y eran tan espesas que parecían rizarse por su abundancia. La boca o lo que se veía por debajo del bigote, era firme y algo cruel, con unos dientes singularmente afilados y blancos... El mentón era ancho y fuerte, y las mejillas firmes, aunque hundidas”.

En 1998, un excéntrico y misterioso millonario Tommy Wiseau (James Franco) conoce al soñador, algo iluso y sin duda bellísimo aspirante a actor de Hollywood Greg Sestero (Dave Franco). Ese encuentro es la premisa de la que parte The disaster artist, la hilarante película dirigida por James Franco que ganó la Concha de Oro en San Sebastián, le valió a Franco el Globo de Oro como mejor actor de comedia y es firme candidata a los premios Oscar. Y es que si del encuentro entre Stoker e Irving resultó en gran medida Drácula, del encuentro entre Wiseau y Sestero resultó The Room (2003), una película frankestein hecha con desperdicios y retazos de lo peor del melodrama y del gore, una acumulación de clises, diálogos mal hilvanados, líneas argumentales que no conducen a ningún lado y escenas eróticas de mal gusto. En definitiva un verdadero hito cinematográfico del esperpento que no se veía desde los gloriosos tiempos de Ed Wood.

Sin embargo las inevitables comparaciones terminan allí. Porque si las películas de Wood se caracterizaban por su bajísimo presupuesto, The Room es un film sumamente costoso (se llegó a decir que Wiseau había recibido la cifra de seis millones de dólares por ella). El drama que quiso contar Wiseau se metamorfoseó en comedia involuntaria. Y el fracaso absoluto de público y crítica devino con el tiempo en objeto de culto y un éxito duradero en funciones de medianoche, de aquellas a las que la parte freak del público asiste caracterizado como alguno de los personajes, sigue algunos rituales o lleva cárteles o repite de memoria líneas olvi - memorables del guión original. (Un fenómeno similar estaría ocurriendo en Argentina con la película Un buen día (2010) un bodrio de proporciones épicas dirigido por Nicolás del Boca y guionado por Nicolás Torres que parece llevar al paroxismo a Antonella, Celeste, Celeste siempre Celeste y Perla Negra con toques de sobrenaturalidad, todo junto en una hora y treinta y cinco minutos).

The disaster artista cuenta la historia de la filmación de esa película con ternura y humor. Porque más allá de ser la peor película jamás filmada, un melodrama fallido o un canto a sí mismo hecho a la medida del narcisista Wiseau (que figura en los créditos como director, guionista, actor, productor, entre otras egocéntricas funciones), el backstage de The Room es también el de una historia de amor. Es la manera que tuvo Wiseau de concretar los sueños de Sestero y también de intentar seducir una vez más a la beldad dorada (incluso a través de los primeros y bizarros planos del culo de Wiseau). The disaster artist es una brillante comedia donde resulta difícil no reír hasta la carcajada, un verdadero deleite de apariciones de figuras que ya pertenecen al imaginario gay más icónico como Jane Fonda, Melanie Griffith, Sharon Stone y el propio Tommy Wiseau. Y por más que Franco decidió hacer hincapié en la comedia y en pocos momentos del filme se perciben las debilidades y los quiebres del protagonista es también el retrato de una forma de vivir la pasión gay.

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